28 mar. 2016

Cuidarme del resfrío es una cosa…



Todavía hace frío, así que hoy me lleva. Me siento bien cuando la cuido.
Conmigo se siente mejor. La tía me hizo prometerle que no iba a dejar que se resfrié. O que 'se me resfríe', como decía ella.

Hoy tiene facu, así que vamos al centro.
Uy, pero va para el placard… está buscando otra.. ¡Ufa!  La de rayas es linda, ya sé… ¡pero si el negro te pega con todo!  La tía sabía: si me hacía negra siempre te iba a cuidar.

Ahí viene, ¡sí! ¡Vamos pa’l  centro!
Solo puedo competir con Peter, bufanda gatuna.  El único mas calentito que yo.

Ahí viene… Es un resorte: del almohadón del sillón al respaldo.. ¡poing!… a la silla.. ¡poing! a la cómoda… un día va a tirar algo.  Y sigue a Bianca a la cocina enrollándose entre sus piernas.

- ¡Qué no me dejás caminar!  Te dejo comida, Peter.  Me tendré que bancar el olor a pescado, pero te va a gustar.   Tratá de no arañar mucho el sillón… ¿capito?


Deja a Peter ronroneando y comiéndose ese pasticho.. ¿cómo le puede gustar?

Parece que la primavera se hace esperar, la ciudad sigue fresquita… así que todavía voy a seguir paseando.

Lo mejor del día es el cafecito con los compañeros…  ¿O las medialunas del café de la esquina?

Misión cumplida, volvemos.
Los árboles ya tienen brotes… pero no deben saber si seguir saliendo… de repente se levanta un vientito frío como de otoño.. pero no… ascenso de temperatura, dice el del pronóstico.

¡Maru!  La vecina volvió de viaje.. qué bien.  Voy a escuchar todas las aventuras de París.  Ah, pero… 

- Dale, dame un minuto que dejo las cosas y voy para tu casa. ¿Te encontraste con Pierre?  ¡Muero por saber los detalles!

Enseguida me hace volar … Como en cámara lenta aterrizo sobre la cómoda, medio sobre la cómoda… ¡oh no! Ahí viene Peter… ¡atención!
Es que quedé medio colgando sobre el sofá..

Peter empieza a saltar de un almohadón a otro… De nuevo .. poing poing … ahí viene al ataque hacia mis flequitos… ¡Banzai!   sí, sí, soy muy divertida...

Bianca abre la puerta y otra tromba entra al departamento.  ¡Socorro! Es Pancho, el perrito de Maru… y no puede parar de moverse de la felicidad por su regreso.
Ladra y corre, y oh no..  ¡Se subió al sillón! 

Mis flecos quedan atrapados en la uñas de Peter, que del susto de los ladridos del mini-Terminator cae detrás del sillón y me sigue arrastrando hasta quedar entre la cortina y la pata de atrás….
Pancho lo encuentra y ¡zas!  Se eleva disparado cayendo sobre el brazo del sillón…
Pero… ahora me dejó acá… solita, en este rincón… no veo nada…

- ¡Pancho vení!  ¡Dejá al gato tranquilo. ¡A tu casa!- Bianca lo lleva del collar a escuchar las historias de París.  Será una noche larga.

Qué bien, ya levanta la persiana. Hay un sol divino.  En la radio dicen que ‘ascenso de temperatura y soleado’.
Bianca seguro me está buscando… taaaan caluroso no va a estar…

- Peter, no encuentro mi bufandita..  En la radio dicen que paró el frío… ¿pero quien les cree? ¡Uy, es re-tarde! no me da el tiempo para buscar…

Y el gato resorte sigue volando de almohadón en almohadón.

Un día demasiado largo.  Ya hasta junté un poquito de polvo… Peter se me acercó pero como no cuelgo de ningún lado, ya no soy divertida.

- Atchiiiiis!!  Atchuuuuss!  -se abre la puerta de entrada-  Sí, Maru, creo que me resfrié.. es que no llevé la bufanda… ya sabés que este tiempo engaña… me dejé llevar por el solcito en mi ventana y por el de la radio, que siempre nos ilusiona... sí, me voy a tomar un té, tengo jengibre.. dale, tráeme miel que no tengo…

Entra y se sienta sobre la estufa. Pobrecita, se me resfrió… seguro tiene la nariz toda roja.  Pero no puedo hacer nada desde acá.
Seguro se pone el pijama abrigadito, el rojo, y las medias gruesas. Ya la conozco cuando tiene frío… ¡hay que parar el resfrío como sea!  Y ese pullover enorme para jubilar… al mas puro estilo ‘si la casa se prende fuego, vos, te quedás adentro’… igual solo viene Maru, única persona autorizada.

Riiiiiing!  La puerta. 

- Ya voy!  Maru, gracias me trajiste la … -abre la puerta y la vuelve a cerrar rápidamente… Asoma solo la nariz…
- Hola, soy Nico, el primo de Maru.. ¿no te dijo que estoy de visita? ..¡Pancho vení!

Por el hueco de la puerta entreabierta, se coló Pancho a toda velocidad…
Nico trata de frenarlo y no puede… Bianca que tenía la taza de té en la mano, se va para atrás tratando de no tirarse todo el té encima. Algo igual cae.
Con unos pasos ya adentro del departamento a Nico se le resbala de las manos el frasco de miel… y como en cámara lenta vuela hacia adelante rodando bajo el sillón…

¿Qué es eso que viene rodando?  ¡Y atrás viene Pancho! ¡Y Peter! ¿Es un frasco..? y Pancho lo está lamiendo…  ¿Y esos brazos? Ese perfume no es de Bianca…

- Disculpame, que entre así… -le dice desde el piso- ya encontré el frasco, acá bajo el sillón… y además esta bufanda… por suerte el frasco no se rompió… ¡se salvó la bufanda!

Nico le alcanza con una mano la miel, con la otra la bufanda de la tía.
Pero ella agarra la bufanda y se empieza a reír sin poder parar.

Levanta la mirada y sacudiendo su cabeza piensa:

¡Ay tía querida! Cuidarme del resfrío es una cosa…

¡¿Pero todavía buscándome novio?!



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